viernes, 7 de junio de 2019

Relación de la Literatura de Fin de Siglo con otras manifestaciones artísticas actuales



CASA DE MUÑECAS



Casa de muñecas es una obra de teatro de Henrik Ibsen, dividida en tres actos en prosa. Se estrenó en 1879 en el Teatro Real de Copenhague, Dinamarca. Fue la primera obra dramática de Ibsen que causó sensación. En la actualidad, es quizá su obra más famosa. Cuando Casa de muñecas se publicó, generó una gran polémica, ya que critica fuertemente las normas matrimoniales del siglo XIX. Aunque Ibsen negó que su obra fuera feminista, es considerada por muchos críticos como la primera verdadera obra teatral feminista.

Casa de muñecas describe la situación familiar en la que se encuentra Nora Helmer, protagonista, y un hombre, está buscando chantajearla por un préstamo que ella pidió en secreto años atrás, por lo que Nora debe ocultárselo a Torvald, su marido. Cuando el problema sale a la luz, descubre que su marido, en el fondo, no la considera más que un objeto de su propiedad.



He relacionado esta obra con una versión cinematográfica, titulada igual que la novela, Casa de muñecas, estrenada en 1943 y dirigida por Ernesto Arancibia. Esta la convierte en un drama clásico del cine y adapta el final, quizás para evitar dar un mal ejemplo a las mujeres sacrificadas del país. En esta película, Nora, decide regresar para mirar a través de la ventana a sus hijos alrededor del árbol de Navidad; Torvaldo (aquí llamado Osvaldo) le pide perdón y ella acepta las disculpas en cuanto los niños corren a abrazarla. Por último, la nana, Ana María, la espera en la puerta con la siguiente frase: “Entra Nora, yo también he aprendido algo: que hay una felicidad diferente para cada quién”. En esta versión que destruye el gran final de Ibsen, todos regresan a la casa y seguramente son felices por siempre. 

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